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Montealegre de Campos, Valladolid

 

Montealegre de Campos es una pequeña localidad situada en el norte de Valladolid cuya extensión es de 34 kilómetros cuadrados y cuenta con alrededor de 103 habitantes. Está situado en la Comarca ‘Montes Torozos’ lindando con Palencia, a 813m de altitud. Podrás encontrarlo siguiendo la CL-612 desde Medina de Rioseco.

 

Es un lugar que se puede disfrutar incluso antes de llegar gracias a sus increíbles paisajes típicos de la zona. Por un lado, si viajas desde los municipios de ‘Campos y Torozos’, podrás observar en el camino las vistas del caserío y los principales monumentos del pueblo; por otro lado, llegando desde Valladolid, podrás contemplar los paisajes típicos de Tierra de Campos y la Cordillera Cantábrica.

 

 

Historia de Montealegre de Campos

 

Cuenta con importantes vestigios de la Edad del Hierro, época en la que llegó a ser una importante ciudad vaccea. En el período romano continuó jugando un importante papel, contando con varias villas. En esta población se encontró un hospitum de bronce del año 134 d. C. por el que, en tiempos del Imperio romano, se establecían las relaciones de vecindad entre varios pagos de Amallaóbriga con el municipio de Cauca. Sin embargo, Montealegre tenía el nombre de Intercatia.

 

Durante la Edad Media su posición volvió a ser fundamental, cuando estas tierras se volvieron a recuperar y poblar de forma estable.

 

En el extremo del promontorio se levantaría por parte de la Corona una pequeña fortificación amurallada, a modo de castro, que podría ser la que la familia Meneses tuvo como tenencia durante los siglos XII y XIII. Este linaje, poco a poco, y desde el que era el castillo propio de Villalba de los Alcores, fue haciéndose con el control de la región.

 

A finales de siglo XIII, un miembro de la familia Meneses (Juan Alfonso de Alburquerque) construyó el actual castillo de Montealegre de Campos en la parte posterior del promontorio, haciendo de él la principal fortaleza de su linaje en la comarca de Tierra de Campos.

 

Fuente: wikipedia

 

1

Castillo de los Alburquerque

Se sitúa al límite de la Tierra de Campos, comarca salpicada por otros castillos destacados como son el de Ampudia, Villalba de los Alcores, Torremormojón, Belmonte y Meneses.

 

Su planta, casi cuadrada, se articula en torno a un patio, en cuyas esquinas se alzan 4 torreones, tres rectangulares y una esbelta torre del homenaje pentagonal, que se orienta hacia la llanura a lo largo de sus casi 20 m de altura; a través de un arco apuntado se accede a una sala cubierta con bóvedas de cañón que se apoyan sobre arcos apuntados que descargan en un pilar central. En el medio de cada lienzo de muralla existe un cubo cilíndrico. Según las crónicas tuvo barreras ante sus muros y un puente levadizo que salvaba el foso existente ante la puerta principal. El castillo sirvió de refugio a los Comuneros y terminó, como muchos otros, siendo silo de cereales; hoy la titularidad se encuentra cedida al ayuntamiento.

 

Se halla parcialmente restaurado y alberga un Centro de Interpretación del Medievo en su interior.

 

 

Historia de la fortaleza

Las primeras menciones datan de 967; en 1219 la Orden de San Juan de Jerusalén concede fuero a la villa y 6 años más tarde Sancho IV la entrega a don Alfonso de Meneses. A lo largo de la historia ha cambiado de propietarios: perteneció a la Merindad de Campos, fue lugar solariego de Juan Alonso de Alburquerque y señorío de los Guzmán, cuyo escudo aún preside la entrada. La construcción del castillo, en los primeros años del siglo XIV, se enmarca en el contexto de las disputas entre los reinos de León y Castilla.

 

Bajo la protección de doña María de Molina los Meneses levantan una sólida fortaleza sobre la que ya existía que, integrada en la línea fronteriza con el reino leonés, habría de convertirse en baluarte del reino de Castilla. Mantiene su carácter defensivo hasta que los Reyes Católicos unifican los reinos.

2

Ermita del Humilladero y Museo del Pastor

A la entrada del pueblo nos encontramos con esta pequeña ermita. Se trata de una pequeña construcción con una cruz de piedra y un atrio, restaurada y convertida en el Museo del Pastor. En la pared hay una inscripción en la que con alguna dificultad podemos leer su fecha de realización: "1677 ME FECIT".

 

3

Ermita de Nuestra Señora de Serosas

Se encuentra a las afueras del pueblo, es conocida también como "La Estrella de Campos". Se trata de un edificio de piedra del siglo XVII, con una sola nave, cubierta con bóvedas de arista y cúpula vaída, sobre el crucero. Arco triunfal, de medio punto. Dividido en cuatro tramos, coro alto a los pies. Puerta en arco de medio punto en el lado de la Epístola. Espadaña de un cuerpo, de ladrillo, en la cabecera.

 

4

Iglesia de San Pedro

Es la más espectacular y grande de las iglesias y ermitas que podemos encontrar en Montealegre de Campos. Se trata de un edificio del siglo XVII construido en piedra, con tres naves separadas por pilares que sostienen arcos de medio punto. Dividido en cuatro tramos, que se cubren con bóveda de arista, en la nave central, y con bóveda de cañón con lunetos en las laterales y en la capilla mayor. Arco triunfal de medio punto. Coro alto a los pies. Puertas en arco de medio punto, en el lado del Evangelio y de la Epístola respectivamente, que se encuentra en muy buen estado de conservación.

 

El exterior de la iglesia es muy solemne, las ventanas que posee son bastante pequeñas y parece que nos encontramos ante un bloque de piedra macizo que es imposible de romper. En lo alto hay una torre con un campanario y un reloj que fue realizada en piedra, por supuesto, en el siglo XVI.

 

En el exterior de la iglesia hay un pequeño pasadizo que lleva de una de las calles principales del centro a un llano desde el que se pueden ver unas magníficas vistas de la tierra de campos.

 

Uno de los elementos más destacados de esta iglesia es el conjunto del retablo mayor, que es de estilo plateresco y fue construido en el siglo XVI. Este retablo está elaborado de forma puntillosa y alberga dieciséis pinturas en las que se narran escenas de la vida San Pedro, de la Virgen y de Jesucristo. Debido a la delicadeza con que está elaborado se cree que fue realizado por algún discípulo de Juan de Flandes, ya que además se utiliza la técnica flamenca al óleo. Además del retablo, en el interior de la iglesia destacan las esculturas de San Pedro, la talla románica de la Virgen con Niño y el Cristo de la Humildad.

 

5

Iglesia de Santa María de la Paz

Edificio de piedra, con la cabecera del siglo XVI, y el resto del XVII, con algunas reformas en el siglo XVIII. Con una sola nave, dividida en cuatro tramos, y cubierta con bóveda de cañón con lunetos, contrarrestada por contrafuertes con columnas adosadas. La capilla mayor que fue construida en el siglo XVI, tiene bóveda de crucería estrellada, y arco triunfal de medio punto. Puerta adintelada, a los pies. Espadaña de un solo cuerpo, de piedra, a los pies.

 

Tour Location

Localización

 

Montealegre de Campos se encuentra situado a 813 m. de altitud en la Comarca ‘Montes Torozos’, lindando con la provincia de Palencia.

 

 

Este municipio forma parte del territorio LEADER ‘Campos y Torozos’, que lo conforman veintiún municipios de la provincia de Valladolid. Estos son: Barcial de la Loma, Cabreros del Monte, Castromonte, Medina de Rioseco, Morales de Campos, La Mudarra, Pozuelo de la Orden, San Cebrián de Mazote, San Pedro de Latarce, Santa Eufemia del Arroyo, Tordehumos, Urueña, Valdenebro de los Valles, Valverde de Campos, Villabrágima, Villafrechós, Villagarcía de Campos, Villalba de los Alcores, Villanueva de los Caballeros, Villardefrades y Villavellid.

 

Actualmente, ‘Campos y Torozos’ comprende una superficie total de 978 km2, con una población de9.530 habitantes y una densidad de 9,74 hab./km2. Está ubicado al noreste de la provincia de Valladolid.

Imprescindible

URUEÑA

A parte de ser declarado uno de los “Pueblos más Bonitos de España”, cuenta con la primera ‘Villa del Libro’ de España, por sus calles encontramos librerías y establecimientos relacionados con la literatura.

 

Otras opciones interesantes para visitar que también se encuentra en Urueña son: el Museo del Cuento, el Centro e- LEA Miguel Delibes, un espacio para la lectura y escritura, la Fundación Joaquín Diaz, el Museo de la Música (Colección Luis Delgado) y el Museo de la Campanas. Tampoco puede faltar una visita por la muralla observado los hermosos atardeceres terracampinos.

 

 

MEDINA DE RIOSECO

Canal de Castilla

 

Una obra de ingeniería creada en el s XVIII que hoy en día es navegable.

 

En la dársena de Medina de Rioseco encontramos el barco “Antonio de Ulloa”, donde podremos tener una fantástica navegación por el Canal de Castilla y ver el funcionamiento de las esclusas. En el canal, además, se pueden practicar actividades como piragüismo.

 

 

Fábrica de harinas San Antonio

 

La fábrica de harinas San Antonio situada en Medina de Rioseco, se encuentra en el primer salto de agua de la dársena del Canal de Castilla y data de 1852, funcionando por medio de molinos de piedra. Fue tramitada su incoación como Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, el 28 de febrero de 2008.

 

 

Iglesia de Santa María de Mediavilla

 

Las obras de esta iglesia se iniciaron hacia 1490-96, siendo finalizadas en el año 1516, por el arquitecto Gaspar de Solórzano. El estilo arquitectónico en que se puede encuadrar es en el gótico, aunque la torre es barroca, siendo su autor Pedro de Sierra. La iglesia es de tres naves cubiertas con bóveda de crucería. En el interior destaca el retablo mayor, que lo comenzó a realizar Gaspar Becerra, pero al fallecer este continuó con el proyecto Juan de Juni. Cuando este fallece se encarga de dirigir las obras del retablo Esteban Jordán, que lo finalizó en el año 1590.

 

En esta iglesia encontrarás la capilla de los Benavente, considerada como uno de los conjuntos más relevantes del arte español del Renacimiento, y conocida como la “capilla sixtina del arte castellano” desde que Eugenio d´Ors así la calificara.

 

Visita virtual a la capilla de los Benavente: http://www.jcyl.es/jcyl/patrimoniocultural/yeseriashnoscorral/visitas-virtuales/mediavilla-medina/

 

Otro elemento reseñable es el órgano de la Iglesia construido en el año 1732 por Francisco Ortega.

 

Museo de San Francisco

 

El museo se encuentra en el antiguo Convento Franciscano de Nuestra Señora de la Esperanza. Su construcción comienza a finales del siglo XV y principios del Siglo XVI bajo el mecenazgo de don Fadrique Enríquez Almirantes de Castilla como panteón de su familia. El museo es una forma novedosa de ver un museo de arte sacro.

 

Visita virtual: http://www.jcyl.es/jcyl/patrimoniocultural/yeseriashnoscorral/visitas-virtuales/convento-medina-rioseco/

 

Iglesia de Santiago Apóstol

 

La iglesia de Santiago Apóstol, a veces llamada de Santiago de los Caballeros, de Medina de Rioseco, es un templo de culto católico de grandes proporciones construido entre los siglos XVI y XVII en una inusual amalgama de estilos, conjugándose un gótico muy tardío con los renacimientos plateresco, clasicista y herreriano, presentes en la fábrica exterior y el alzado interior, y el barroco, que caracteriza las cubiertas abovedadas y el monumental Retablo Mayor. Bien de Interés Cultural (BIC), es Monumento Histórico-Artístico Nacional desde 1964. En 2011 acogió las Edades del Hombre, que se celebraron en Medina de Rioseco y Medina del Campo.

 

 

LA SANTA ESPINA

 

Cuenta con una Casa de la Naturaleza y una Senda del Pantano desde la cual se puede observar un embalse con gran variedad de aves entre ellas el tritón español y aves acuáticas.

 

Además, en este municipio puedes visitar el Monasterio de La Santa Espina. Lo mandó construir doña Sancha de Castilla, hermana de Alfonso VII el Emperador, en el año 1147. Esta infanta obtuvo por mediación del Rey francés, Luis el Joven, una espina de la corona de nuestro Señor custodiada en el Monasterio de San Dionís, y que posteriormente regaló a este Monasterio, de ahí su nombre de Real Monasterio de Santa María de La Santa Espina. En el mismo año llegaron los primeros monjes cistercienses, enviados por San Bernardo, a cuyo frente, según cuenta la tradición, venía San Nivardo, su hermano.

 

Este Monasterio está declarado Bien de Interés Cultural desde 1931. Actualmente alberga el Centro de Formación Agraria, gestionado por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Este centro fue la primera Escuela Rural de Formación Agraria que se creó en nuestro país allá por el año 1888. Además, el Monasterio también alberga el Centro de Interpretación de la Vida Rural.

 

 

VILLAGARCÍA DE CAMPOS

 

En Villagarcía de Campos encontramos la Colegiata de San Luis, conocida también como “El Escorial de Tierra de Campos” que fue construida en el siglo XVI.

 

Este municipio cuenta con el Castillo – Palacio perteneciente al Reino de Castilla, en 1183, el castillo-palacio de Villagarcía, se comienza a construir como elemento de frontera entre este reino y el de León. Pasará a los Quijada en 1336, en el testamento de Doña María de Portugal, mujer del Rey Alfonso XI.

 

Actualmente, el castillo, cedido al Ayuntamiento, con el desarrollo del proyecto QU1554, Juan de Austria, ha sido rehabilitado y consolidado con el fin de permitir su visita, procurar su conservación y difundir y ampliar el conocimiento de un Bien Patrimonial que forma parte de uno de los capítulos de la Historia de España.

 

 

SAN CEBRIAN DE MAZOTE

 

En esta localidad, ubicada en los ‘Montes Torozos’ puedes visitar la Iglesia de San Cipriano, construida en el siglo X, en estilo mozárabe y hoy declarada Monumento Nacional. Situada en el centro del pueblo, está compuesta por tres naves, la central más ancha y alta que las laterales, separadas por columnas que soportan bellísimos arcos de herradura. Posee además un rico artesonado mudéjar policromado de madera, un cimborrio en el crucero, un ábside en cabecera y un contraábside a los pies. En el interior guarda una Piedad del siglo XIV y una Asunción de alabastro de Inocencio Berruguete. Todo esto, la convierte en uno de los edificios más impresionante de la provincia de Valladolid.

 

 

 

PASEOS POR LA NATURALEZA

PASEO 1. Camino de la Granja

Partiendo del Monasterio de La Santa Espina, aguas abajo del río Bajoz, y al pie de la carretera de San Cebrián de Mazote, discurre parte del Camino de la Granja. Camino que retorna al propio Monasterio. La historia y tradición que impregna la edificación de la Granja (construcción que pudo ser posada para Monjes enfermos, o bien residencia para el mayordomo de labranza y criados del Convento), dan nombre a esta ruta. Un sendero que rezuma Tranquilidad y Naturaleza en estado puro: mágicas y umbrías choperas, que dejan entrever el "Blanco Pueblo" de La Santa Espina. Espeso monte sobrevolado por numerosas aves rapaces, y los verdes valles del Bajoz y Sobravíos, dibujan un paisaje tapizado por sistemas de regadío de época de colonización: pozos, acequias, cigüeñales, algún estanque, y fuentes naturales como la "Fuente de la Marquesa". El tramo final de este camino atesora vistas memorables: la horizontalidad del páramo, llanura agreste contemplada desde el "Chalet de piedra" (antigua casa del guarda); el pueblo de La Santa Espina, el propio Monasterio y el Monte que los circunda, se divisan desde un recodo situado a los pies de la Cuesta de los Almendros, a modo de balcón.

  • Ruta circular.
  • Longitud: 8 km.
  • Dificultad: Escasa.
  • Duración estimada: 2 horas.

 

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PASEO 2: Los Montes Torozos

Esta ruta une el municipio de Tordehumos con el Monasterio de la Santa Espina, que se encuentra en el corazón de los Montes Torozos. Vamos a disfrutar del valle del Sequillo, de una subida al páramo y de un amplio y profundo monte de encinas y robles.

 

Partimos del municipio de Tordehumos para acércanos enseguida al Parador, junto a la carretera de Medina de Rioseco. Una vez cruzada esa carretera, un apacible camino nos conduce entre tierras de labor subiendo una ligerísima pendiente. A la izquierda vemos el cerro del Caballo. Y detrás de nosotros tenemos la inmensidad de tierra de Campos, pero distinguimos sobre todo el Otero de los Humos.

 

Dejamos a la derecha un picón del páramo y nos adentramos en un vallejo con la ladera Este bien poblada de matas de encina. Realmente los Montes Torozos son, hoy en día, montes de matas de encina y roble, ya que hay pocos ejemplares centenarios de estas especies arbóreas, tal vez porque se les ha talado muy pronto.

 

A llegar al ras del páramo nos detenemos un momento para contemplar de nuevo el paisaje, que a partir de ahora se volverá totalmente llano. Pasamos junto a una granja y algunas casas para irnos adentrando en monte. Muy posiblemente, veremos ganado pastando. De nuevo algún terreno roturado o dedicado a prado y por fin salimos a la carretera de Villagarcía a la Santa Espina, antaño cañada de Madrid.

 

Hemos recorrido aproximadamente unos 8 kilómetros desde Tordehumos y nos quedan más de 3 para llegar al Monasterio de la Santa Espina. Pero hemos llegado al corazón de los Montes Torozos, una zona de la provincia por donde no es muy habitual encontrarse con gente. Sólo algún pastor o cazador. Los caminantes somos, en este caso, nosotros mismos.

 

  • Longitud: 12 km.
  • Duración: 3 horas.
  • Dificultad: Media.

 

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PASEO 3. Sendero Fuente Toro y Fuente del Marqués

Las posibilidades de recordar a Castromonte como un pueblo rico en aguas, se vuelven inmensas al recorrer este sendero que conduce a la Fuente Toro y a la Fuente del Marqués. Dos de las fuentes más caudalosas e históricas del municipio.

 

Partiendo de la “Puentecilla”: puente que salva el río Bajoz, situado en la carretera que conduce a Medina de Rioseco, el camino está cuajado de huertas, que con tanto afán trabajan los vecinos de la localidad, y de tupidas alamedas que aportan sombra y humedad.

 

Un sendero corto pero intenso, que permite degustar las mejores zarzamoras y cascabelillos a partir del mes de agosto; de los claroscuros que aporta la abundante vegetación, y, de forma especial, del agua que surten estas dos fuentes: cálida en invierno y fresca en verano, la de la Fuente Toro; de propiedades mineromedicinales, la que suministra la Fuente del Marqués.

 

Un fértil paisaje que recuerda que se está atravesando el conocido Valle del Bajoz.

 

  • Longitud: 2,5 km / Ruta lineal.
  • Duración: 35 minutos.
  • Dificultad: Escasa.

 

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PASEO 4. Sendas del Pantano del Río Bajoz

En el embalse del río Bajoz en las cercanías del Monasterio de la Santa Espina hay 2 sendas señalizadas.

Ruta del Pantano I

Una ruta de paisaje evocador, cuyo punto de partida y de llegada es el Monasterio de La Santa Espina, parando para visitar el Embalse del río Bajoz. Este recorrido conserva un gran espíritu jacobeo, pues por él transitan los peregrinos que desde Madrid van a Santiago de Compostela. Sendero que opcionalmente, puede enlazarse con la Senda del Pantano II para visitar la localidad de Castromonte.

 

Cuestas como “La Nevera”, (Mirador natural desde el que se contempla la gran masa forestal que abriga al pueblo y al monasterio por los cuatro costados), conduce al páramo: austero paisaje donde predominan los viñedos y tierras de labor que frecuentan conejos, y bandadas de perdices, tórtolas o palomas. La entrada al Monte, tras abandonar el páramo y cruzar la carretera, resalta por la presencia de jaras y tomillos, cobijo de jabalíes, tejones y comadrejas. Descender por esta ladera que llega al Pantano rodeando el embalse a través de una pasarela cercana a la presa, es un verdadero deleite para los sentidos: abundancia de carrizos, juncos y eneas; revoloteo de fochas y garzas reales, entre otras especies animales, atenúan el paisaje.

 

De vuelta al Monasterio, estremece el ánimo contemplar las ruinas del “Fuerte”, una antigua casa de monteros, sobre la que cuenta la leyenda fue el castillo del Conde Fernán Flor. Asomados a este barranco, la visión ofrece a la izquierda el Valle del Bajoz, a la derecha del conocido Valle de Valsuero. En esta senda no faltan rincones como el arenal: hábitat de los abejarucos, o las antiguas obras de ingeniería: acequias y restos de molinos hidráulicos. El itinerario culmina en el Monasterio, atravesando las tapias de su cerca.

 

  • Distancia: 9 km.
  • Dificultad: Escasa.
  • Duración estimada: 2 horas.

 

Ruta del Pantano II

Historia y mágicas anécdotas impregnan este extenso recorrido que lleva al humedal del río Bajoz; actualmente coto de pesca de la tenca, y hábitat de especies como las fochas, zampullines, garzas reales, gallipatos y galápagos.

 

Una vez situados en la chopera de la Puentecilla, no resta más que recorrer esta senda que serpentea al ritmo marcado por el río Bajoz, para observar los terrenos dedicados al cultivo de árboles frutales, las huertas, el molino nuevo y algún palomar. Manifestaciones de la arquitectura popular que resaltan en un paisaje abierto, caracterizado por la vegetación típica de zona húmeda que crece en torno al río, las laderas escarpadas del valle y las tierras de labor que asoman en lo alto del páramo, por donde es frecuente encontrar conejos, zorros y diversidad de aves, especialmente rapaces.

 

Si hasta entonces las vistas resultan brillantes y espectaculares, al llegar al molino nuevo, el páramo se va cubriendo de monte, y se vuelve más tupido a medida que se alcanza el embalse. El buen saber y hacer de los viajeros es un factor imprescindible para encontrar el puente que permite cambiar de margen y tener un mejor acceso al pantano.

 

Margen, idílica y umbría en estado salvaje de carrascos, enredaderas, lianas y pinos donde habita el picapinos, que recorre el pantano por su lado izquierdo y culmina en la presa.

 

Aunque parezca increíble, todavía es posible embarcarse en una fascinante y milenaria aventura como es la realización del Camino de Santiago, pues por Castromonte y La Santa Espina trascurre el ramal Madrid- Sahagún, y esta senda del Pantano II, es uno de los tramos que recorren los peregrinos. Si bien el viajero, también tiene la posibilidad de llegar hasta el pueblo y el Monasterio de La Santa Espina enlazando con la Senda del Pantano I.

 

  • Distancia: 5,5 km.
  • Dificultad: Escasa.
  • Duración estimada: 75 minutos.

 

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RUTAS TEMÁTICAS

RUTA 1: Campo de Ermitas

Estas tres poblaciones mantienen el aspecto innegable de Tierra de Campos. Sus gentes, se dedican a las labores de la labranza, base principal de su economía. La devoción a sus patronas es otro de sus rasgos comunes.

 

POZUELO DE LA ORDEN encontramos la emblemática Ermita de Santa Ana, un edificio de piedra y tapial de una sola nave del siglo XVI; el artesonado representa secuencias del Antiguo Testamento y el suelo del camarín es de azulejos de Talavera, del siglo XVII. La fiesta de su patrona, Santa Ana, se celebra el 26 de julio.

 

CABREROS DEL MONTE: A la entrada de Cabreros, nos encontramos con la bonita Ermita de la Piedad, construida en tapial y adornada con una espadaña de ladrillo. En las proximidades del pueblo, encontramos restos de antiguos molinos. La festividad de La Virgen de la Piedad se celebra el Domingo de Pentecostés.

 

 

MORALES DE CAMPOS: No podemos pasar por estos pagos, sin detenernos a la puerta de cualquiera de sus bodegas, curiosas edificaciones excavadas, de puerta estrecha, equipadas en el interior con lagar para la producción de vino que, antaño, era otra de las tareas cotidianas de nuestros antepasados; hoy en día, el mantenimiento de los “majuelos”, que así se denomina por estas tierras a las cepas de uva, es casi testimonial, utilizándose estas bodegas como lugar de encuentro. La Ermita de Morales, está dedicada a la Virgen de Arenales, es un edificio barroco de una sola nave. El último domingo de abril se celebra la festividad de su patrona. Otro de los edificios sacros que visitar, es la iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, del siglo XVI, y cuya puerta principal, está ornamentada con vieiras jacobeas. En el retablo mayor, una hornacina guarda la imagen de Santiago.

 

RUTA 2: La Ribera del Sequillo

Restos de iglesias, castillos y murallas, que han sido testigos de nuestra historia, son el legado del abandono sufrido por estos pueblos con el paso del tiempo. El misterio cerca estos parajes insólitos, en los que la fuerza de la luz y la profundidad de sus paisajes bañados por el río Sequillo, nos regalan unas vistas incomparables.

 

VILLANUEVA DE LOS CABALLEROS: La Iglesia de San Pedro, del siglo XVII, es el orgullo del pueblo, y tiene una bonita torre con balconcillo desde la que se denomina el horizonte, y la sorpresa es inmensamente grata: gozar de las vistas y dominar la gran llanura.

 

SAN PEDRO DE LATARCE: De origen romano, mantiene los restos del castillo, levantado entre los siglos XII y XIII, que fue entregado por Alfonso IX a su esposa. Doña Berenguela, como compensación por la anulación de su matrimonio, por tazones de parentesco. La iglesia parroquial está dedicada a la Inmaculada Concepción y se construyó entre los siglos XVI y XVII.

 

VILLARDEFRADES: Puede resultar insólito, pero en el centro del pueblo, entre casas de tapial, emerge la inacabada Iglesia de S. Andrés de estilo neoclásico. Se mantienen en pie las paredes, las portadas de acceso y la torre, de la que en ocasiones se adueñan las cigüeñas. La diminuta Iglesia de San Cucufat, s. XVIII está dedicada al santo catalán, San Cugat.

 

 

VILLAVELLID: Lo más significativo de esta pequeña población es un Castillo del siglo XV, que aunque parte de sus muros están en ruinas, mantiene sus formas, que nos facilitan imaginar cómo fue en aquel tiempo. De la iglesia de San Miguel, s. XVI, hoy en ruinas, destaca la portada plateresca. La Iglesia de Santa María, del siglo XVI, posee piezas de gran valor artístico, como la Virgen, de la escuela de Juan de Juni.

 

RUTA 3: Senda de los Caballeros

Esta ruta nos permitirá descubrir lugares en los que vivieron valientes caballeros, generosas damas y distinguidos clérigos, cuyo legado se conserva celosamente y llena de orgullo a los lugareños.

 

VILLABRÁGIMA: Antes de entrar en la población, se dibuja un pequeño edificio de piedra y ladrillo: La Ermita del Cristo. Esta villa que, como otras tantas de estos parajes, estuvo cercada por una muralla, mantiene una de las puertas de acceso: la “Puerta del Reloj”. Dos Iglesias del S. XVI: San Ginés y Santa María; la de San Ginés, recientemente restaurada, acoge un soberbio retablo. La plaza Mayor, conserva los característicos soportales adintelados.

 

TORDEHUMOS: Siguiendo por carretera comarcal, divisamos el altozano sobre el que se asentaba el Castillo de Tordehumos, del que hoy solo quedan algunas ruinas, pero que es un magnífico mirador que domina la gran llanura, desde el que se pueden divisar hasta cuatro pueblos; el topónimo Tordehumos, hace referencia a las señales de humo que se hacían desde la torre para intercambiar mensajes con las villas vecinas.

 

En cuanto a los edificios sacros, podemos visitar las Iglesias de: Santa María la Sagrada, del siglo XVI; Santiago, cuyo retablo mayor de principios del siglo XVII es una extraordinaria belleza; la antigua iglesia de San Miguel, del siglo XVI, que hoy se utiliza para actos culturales y ubicada a las afueras de la localidad, la Ermita del Cristo de la Vega, que guarda celosamente la imagen del Cristo, pieza fielmente venerada por la población. Otro de los atractivos del pueblo, y de la zona, es el Ecomuseo, espacio en el que se recrean una vivienda agrícola tradicional y otros espacios dedicados a oficios tradicionales.

 

 

VILLAGARCÍA DE CAMPOS: Nada hace sospechar, al pasar por la carretera de Villagarcía, que las ruinas del Castillo, fueron morada y escenario de juegos de Juan de Austria, hijo reconocido y protegido del Emperador Carlos V. La tutela de Juan de Austria, recayó por deseo de su padre, en Luis de Quijada, Señor de Villagarcía, y su esposa, Magdalena de Ulloa, fundadora de la Colegiata de San Luis, en el siglo XVI, propiedad de los Jesuitas y que alberga un magnífico museo donde se conservan gran variedad de ornamentos litúrgicos, esculturas, tapices, pinturas, así como la preciosa Iglesia, en la que destacan las figuras de alabastro del retablo mayor.

 

Esta es sin duda una visita que dejará boquiabiertos a los visitantes, pues si una salada es admirable, la otra lo es más. La Iglesia Parroquial del pueblo, está dedicada a San Pedro, guarda otra joya: un bajorrelieve del Descendimiento de Cristo, atribuido al genio Juan de Juni.

 

La actual Casa de Cultura está emplazada en el antiguo Hospital, también fundado por Doña Magdalena de Ulloa, benefactora de esta Villa.

 

 

RUTA 4: Tierras de Barro

Barro hecho adobe por las manos laboriosas de nuestros antepasados, dan forma a los palomares y casas de estos pueblos de Tierra de Campos.

 

BARCIAL DE LA LOMA: Allí llamarán nuestra atención la gran cantidad de palomares que salpican el paisaje y que los vecinos se afanan en recuperar y mantener, para la cría del pichón, joya de la gastronomía popular. La antigua aldea pertenecía al Concejo de Castroverde de Campos (Zamora), al que el Rey Alfonso IX concedió la gracia de Fuero, en el siglo XII. De sus vestigios históricos, queda en pie la Iglesia de San Pelayo. Quedan restos de una fortaleza de torre cuadrangular, y de la Iglesia de San Miguel.

 

En el S. XV la Reina Doña Urraca funda el Convento de Santa Clara en VILLAFRECHÓS, que todavía hoy cuenta con una pequeña comunidad de Clausura. Con el Duque de Osuna como Señor de la Villa, en el Siglo XVI, el pueblo vive sus años de mayor auge, se edifican hasta tres iglesias, de las que hoy sólo se conserva la de San Cristobal. Durante la Guerra de la Independencia, se alojaron en Villafrechós tropas francesas, que saquearon y desmantelaron la villa. Algunas casas mantienen los escudos heráldicos, que hacen alusión a aquellos años de esplendor. El 8 de septiembre, todo el mundo se vuelca en la celebración del día de su patrona, La Virgen de Cabo.

 

No podemos hablar de Villafrechós sin nombrar las Almendras Garrapiñadas, que sin duda han paseado su fama por toda la geografía, su sabor y textura son particulares, se consiguen con una masa formada a base de almendras, azúcar y agua.

 

En la pequeña población de SANTA EUFEMIA DEL ARROYO, se ha apostado por recuperar la técnica tradicional de elaboración del adobe: arcilla húmeda reforzada con paja de trigo o centeno que tras ser moldeada, se expone al sol para conseguir consistencia. Con la ayuda de los voluntarios participantes en el Campos de Trabajo que se celebra cada verano, se ha recuperado la antigua “Adobera del Prado”; los adobes, aquí elaborados, se utilizarán en la restauración de los principales edificios del pueblo, construidos originalmente de este modo.

 

Los más destacables están en el entorno de la plaza: las casonas conocidas como “La Granja”, donde el Padre Isla escribió en 1758 su libro “Fray Gerundio de Campazas”, en el que se identifican lugares y pueblos de esta parte de la comarca, y la del “Señorío de Cifuentes”; la antigua sede del Sindicato Agrario, abierta hoy como Casa Rural, y la Iglesia, de la que una parte está dedicada al cuto, y otra acoge el Centro Cívico “Padre Isla”, donde está previsto abrir “El Rincón de la Historia de Santa Eufemia”, un pequeño museo que ilustre los anales del que fue Señoría del Conde de Peñaflor y Vizcondado de Cifuentes.

 

 

RUTA 5: Villas de Piedra

No se puede pedir más a este paseo, bonitos pueblos de piedra que parecen de cuento, y tanto es así que algunos, hasta tienen castillos.

 

Nos situamos en el Páramo de Torozos, que es atravesado por la antigua Cañada Real Leonesa, utilizada por los pastores nómadas que se trasladaban con sus rebaños dependiendo de la época del año, en busca de pastos, recorriendo el país por esta vía pecuaria desde las montañas del Norte hasta las tierras de climas más templados del Sur; Esta Cañada Real, atraviesa el término de LA MUDARRA, donde el atardecer se tiñe de un colorido singular, reflejando el color de la piedra que abunda en esta parte de Torozos de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario, de estilo barroco, y de las muchas casas construidas con el mismo mineral; Aquí nace el Río Hornija, desde donde se puede realizar una ruta de senderismo y descubrir el paisaje de este valle.

 

VALDENEBRO DE LOS VALLES: Siguiendo la ladera del Páramo, por estas tierras de secano y pastoreo, nos podemos cruzar con perdices, liebres, zorros y hasta algún lobo. En un pequeño teso y rodeado de valles, se encuentra Valdenebro, “Valle de Enebros”, sus montes, pinares, robledales y encinares son magníficos cotos de caza y lugar de recreo. Este pequeño pueblo de piedra y adobe, y que contó con castillo, mantiene los aires de la gran villa que fue, en las angostas calles y las casas blasonadas. Tiene una hermosa iglesia de piedra labrada cuya construcción está atribuida al arquitecto palentino Gaspar de Solórzano que tanto se prodigó en estas tierras.

 

VILLALBA DE LOS ALCORES: Desde la carretera de Valdenebro, vale la pena hacer un alto en las ruinas del antiguo poblado medieval de “Fuenteungrillo”, s. XII, que cuenta con la recreación de una vivienda y un aula de interpretación del poblado.

 

Nos sorprenden antes de llegar a Villalba, los restos de la muralla defensiva de este pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico, que guarda intramuros, dos iglesias: la de Santa María, de estilo románico, y la de Santiago, Iglesia parroquial con distintos estilos artísticos: del románico al neoclásico con retablo barroco, y un castillo del siglo XII, que confieren a Villalba este aire medieval. Asimismo, podemos visitar el Museo de la Carpintería, sector manufacturero por el que ha destacado este pueblo.

 

 

MONTEALEGRE DE CAMPOS: Uno de los castillos mejor conservados de toda la zona es el de Montealegre, cuya silueta se dibuja imponente y domina la llanura, otra vez, de Tierra de Campos. Lo construyó Alfonso de Meneses, s. XIII - XIV, y sustituyó al de Villalba de los Alcores como fortaleza principal de la familia.

 

También podemos visitar la Iglesia de Santa María s. XVI-XVII, la iglesia de San Pedro, s. XVII, y la Ermita de Nuestra Señora de Serosas s. XVII; Éstas dos últimas están unidas por catorce cruces de piedra, entre las que cada Viernes Santo a las dos de la mañana, tiene lugar un insólito Vía Crucis. No podemos dejar Montealegre sin visitar el “Museo del Pastor”, emplazado en la Ermita del Humilladero, cuyo objetivo es dar a conocer el oficio al que muchas gentes de esta zona han dedicado su vida, y rendir así, un cálido homenaje a estos hombres que, sin descanso, se han dedicado a la dura tarea del Pastoreo.

 

Entre Villalba y Montealegre, se encuentra la “FINCA MATALLANA”, propiedad de la Diputación de Valladolid. Al pie de los restos del antiguo Monasterio Cisterciense que aquí se encontraba, hoy en día se ha construido un complejo que cuenta entre sus instalaciones con: Hospedería y Centro de Congresos, además del Centro de Interpretación de la Naturaleza, en el que se puede ver la exposición permanente sobre el Ecosistema de los Montes Torozos, el Parque Temático del Ovino, un Palomar convertido en Aula de Interpretación, una zona de juegos infantiles, y las ruinas del antiguo Monasterio de Santa María de Matallana.

 

De la Finca, parten también dos Itinerarios Medioambientales que transcurren dentro del recinto, y cinco Rutas Señalizadas, hacia distintos puntos de la comarca, para realizar a pie o en bicicleta, que podemos alquilar en las mismas instalaciones; Recorridos que sin duda, nos facilitarán comprender el hábitat de esta zona.

 

 

PALACIOS DE CAMPOS: El topónimo de este pueblo, pedanía de Rioseco, nos hace pensar en lo que Palacios fue en tiempos: Una zona de recreo y distracción de los señoríos aledaños. Palacios conserva algún resto de la antigua muralla, y la sublime Iglesia de Nuestra Señora de La Antigua, del s. XV, que se mantiene gracias a la tenacidad de los pocos vecinos que hoy viven en el pueblo. También de la misma época, a la entrada del pueblo, la diminuta Ermita- Humilladero del Cristo de la Vega.

 

GRANDES RUTAS

GR-26 en Tierra de Campos y GR-89 Canal de Castilla

Ante la gran demanda existente de actividades de senderismo en el medio natural, es necesaria una planificación del uso público, orientándolo hacia lugares atractivos en los que esta actividad sea compatible con los objetivos generales de conservación del entorno.

 

Esta obra de señalización de dos senderos de gran recorrido se ha desarrollado dentro del convenio de colaboración entre la Obra Social ”la Caixa” y la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León para la conservación y mantenimiento de los espacios naturales de la comunidad autónoma.

 

A partir del recorrido del sendero GR-26 “Tierra de Campos” y del sendero GR-89 “Canal de Castilla”, se ha diseñado una ruta circular cuyo punto inicial sería el área recreativa de Fuente el Sol. De allí parte la ruta en dirección a Fuensaldaña, por el GR-26 hasta Medina de Rioseco, donde enlaza con el GR-89 en la Dársena del canal, avanzando desde este punto por la orilla y pasando por los municipios de Fuentes de Nava, Capillas o Paredes de Nava hasta llegar a Palencia.

 

La señalización ha consistido en la colocación de carteles informativos en cada municipio que atraviesan los senderos, balizas de indicación de dirección y señales orientadoras en los cruces de caminos.

 

La propuesta recorre parcialmente ambos senderos, utilizando los tramos que permiten el diseño de un recorrido circular con punto de partida y llegada en la ciudad de Valladolid.

 

La longitud total de este itinerario es de aproximadamente 176,5 km, de los cuales 33,5 Km corresponden al territorio Campos y Torozos.

 

Los tramos del GR-89 que forman el recorrido en la provincia de Valladolid, son los que discurren, entre Medina de Rioseco y el límite provincial en las inmediaciones de la esclusa 6, de Villanueva de San Mancio (9,2 km correspondientes al Ramal de Campos del Canal de Castilla), y entre el término de Cubillas de Santa Marta y la ciudad de Valladolid (23,4 km del Ramal Sur del Canal de Castilla). Del GR-26 se incluye el tramo entre Valladolid y Medina de Rioseco (51 km).

 

En la provincia de Palencia se han considerado los tramos del GR-89 que discurren entre Belmonte de Campos y El Serrón (60,8 km correspondientes al Ramal de Campos del Canal de Castilla) y entre El Serrón y el límite con la provincia de Valladolid en el término municipal de Dueñas (32,1 km del Ramal Sur del Canal de Castilla).

 

La parte de esta ruta que discurre por el territorio Campos y Torozos transcurre por los municipios de Villalba de los Alcores, Montealegre de Campos y Medina de Rioseco (pasando por la pedanía de Medina de Rioseco llamada Palacios de Campos. De los 176,5 Km totales de la ruta, la parte que discurre por el territorio de Campos y Torozos son 33,5 Km, durante los cuales podrán disfrutar de un paisaje propio de los Montes Torozos sin olvidar la belleza del Canal de Castilla.

 

Más información

 

 

 

Gastronomía

Otro atractivo de la zona de Tierra de Campos y Montes Torozos es la gastronomía, que se caracteriza por la utilización de materias primas naturales, y recetas tradicionales. Esta vez el paisaje, pinta en la mesa sus mejores colores y los productos de la tierra y el campo son elaborados por manos sabias que los transforman para deleite del paladar.

 

Campos sembrados de cereales que dan rico pan y la más fina repostería; tierras de secano que aseguran exquisitos potajes de garbanzos, lentejas, o alubias. Montes bajos en los que la caza menor de liebre, perdiz, o codorniz, llevadas a la mesa hacen que un día cualquiera parezca un día de fiesta. Palomares que dan cobijo en sus nichos de adobe a los preciados pichones.

 

 

Zonas de pasto en los que la raza churra se alimenta para que sus crías lechales, asadas al horno o su leche hecha queso, sean la razón de querer volver siempre. Hortelanos que con esmero guardan las semillas que atesoraban sus antepasados para que las más sabrosas variedades de lechugas, zanahorias, patatas, tomates o cebollas triunfen por sí solas en ensalada, menestra o como guarnición.

 

El cerdo, aprovechado al máximo, embutido y curado al resguardo de viejos desvanes, o guisado: oreja, patas y morro son partes que aquí no se desprecian. Bacalao en salazón, herencia culinaria de los gallegos, que llegaban en época de siega, tenca, barbo o ancas de rana, platos que si le son ofrecidos, hay que degustar. La carne de ternera o novillo, aquí es tierna y jugosa y el pollo de corral, criado en casa, supera las expectativas de los más exigentes.

 

En repostería hay una abundante tradición y hoy se puede disfrutar cualquier día de los dulces que antes se hacían solamente en fechas determinadas, para la celebración de fiestas, normalmente regidas por el calendario religioso: bollos de manteca en Navidad, rosquillas de palo en Semana Santa… Los hojaldres con crema pastelera, almendras garrapiñadas y tortas de chicharrón son quizá los más famosos, pero la lista es amplia… ¡Casi interminable! ¡Y todos superan la exquisitez! Amarguillos, bollos de aceite, pastas de almendra, piñones, pelusas bañadas…

 

La miel, es otro de los productos naturales de gran calidad; en los Montes Torozos hay una gran afición apícola: las variedades de encina y tomillo, son las más prestigiosas.

 

En fin, una amplia carta gastronómica, en la que todos los gustos serán satisfechos.

 

La Marca "Alimentos de Valladolid. A Gusto de Todos" es un sello de calidad, propiedad de la Diputación Provincial, que aglutina a los productos agroalimentarios de la provincia de Valladolid. Puedes acceder a su web:alimentosdevalladolid.diputaciondevalladolid.es y descubrir todos los productos de ‘Campos y Torozos’ asociados a este sello: quesos y cremas, carnes y embutidos, mieles, panadería y repostería, nueces, vinos y bebidas, entre otros.